El blues: la base de la música
La improvisación
Una de las formas musicales populares más utilizadas para la improvisación es el blues. Es un tipo de canción que surgió entre la población negra de los Estados Unidos. Tomó forma a finales del siglo XIX y se desarrolló a principios del siglo XX. Surgió de la misma mezcla de las ideas africanas y europeas que habían dado lugar a los cantos de trabajo y a los cánticos espirituales. A pesar de tener un origen rural, inmediatamente se trasladó a las ciudades.
Los blues utilizaron una peculiar estructura melódica consistente en la alternancia del tercer, quinto y séptimo grado de la escala diatónica mayor. Esto produce un efecto de “calado”, de desafinación intencionada de las notas. La escala de blues ha sido muy utilizada para la improvisación.
Una de las principales aportaciones del blues fue su estructura armónica. El blues antiguo suele utilizar la forma de 12 compases que se estructuran en tres frases de cuatro compases cada una. Los cuatro primeros compases se encuentran apoyados armónicamente por el grado de la tónica. Los compases quinto y sexto sobre la subdominante, para volver en los dos siguientes de nuevo a la tónica. En la última frase, el primer compás se apoya en la dominante, el siguiente en la subdominante y los dos últimos de nuevo en la tónica.

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